Espectaculares miradores y curiosas formaciones rocosas distinguen al paisaje protegido del Rodeno.
La multitud de abrigos con pinturas rupestres escondidas entre los pinares resineros completan una visita de gran riqueza
El conjunto de la ciudad de Albarracín, donde el tiempo se para y nos deja contemplar el gran patrimonio recuperado y de una gran fuerza cultural.
La historia de la formación montañosa se puede leer gracias a la abundancia de especies similares a las del Tibet o el Himalaya. El alto Javalambre (2.020 m.) preside un espacio único de incalculable valor natural.
La gran cantidad de cursos de agua crean multitud de barrancos que diluyen las areniscas del rodeno del que es buen ejemplo Amanaderos, en las proximidades de Riodeva (Teruel).
La Sierra de Santerón ejerce de límite administrativo con Cuenca y su trazado coincide con la antigua frontera del Reino de Castilla. Moya es un ejemplo de villa fortificada aunque después haya quedado despoblada.
Otro punto de intensa relación por vecindad y obligado paso hacia Valencia es Santa Cruz de Moya. Los Senderos de la Memoria recorren los antiguos caminos y sendas de las estribaciones de la zona suroeste del Macizo de Javalmbre en la confluencia del Río Arcos con el Turia.
Y de nuevo encontramos Rodeno. En el itinerario de ascenso al Cerro Moreno surge con sus formas redondeadas y agrietadas. En el silencio del caminar nos podemos acordar de aquellos soldados, de la guerra o la posguerra, guerrilleros o guardia civiles, que recorrieron estas sierras y la fortaleza que tuvieron que ir adquiriendo para soportar las condiciones de vida absoluta en las montañas. Cerro Moreno fué asaltado por la Guardia Civil el 7 de noviembre de 1.949 muriendo 12 guerrilleros y 2 guardia civiles.